Darte una flor, seña de este amor.
No me olvides si me voy, si lo haces aun las cenizas de mi amor se habrán volado con la brisa de tu adiós. ¿Cuántas veces habré callado que te amo? Y ¿cuántas me esconderé en este silencio cristiano que poco tiene que ver conmigo.
Llama si quieres recordar que soy de ti; Llama si quieres olvidar, no dudes, me tienes ya perdido en el silencio y en tu recuerdo. …….. Y, ay, tú que no sabes cómo me gusta estar contra la elocuencia de tu ausencia.
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Poema en Prosa para Tu Ausencia
Perdiendote
He aquí una flor amordazada en el metal,
He aquí el sentimiento atado a la distancia.
Este es el espacio que concluye en sentimientos,
Esta distancia que carcome mis alientos.
Aquí te explico lo que siento:
Que la soledad me esta atada
Como la luna a tu espalda, fin.
Este es tu espacio, tu hallazgo;
Esta es tu aventura, mi tortura;
Este es mi pensamiento,
Un sentimiento…
Te digo, suspiro,
Que el viento juzgue mis sentimientos
Que él me coma si
Te quiero;
Que él me rompa si alguna vez
Te pierdo.
Poema En Prosa Para Desilachar (Esperandote)
Hace tiempo que estoy espantando luciernagas del espacio de tu sombra. Espacio que resta para la tibia y rumiante rutina de esperar que aparezcas.
Llevo tanto tiempo contigo, sin ti, tejiendo entre tus ojos enredos de versos y arquetipos, metros y sinfonias sin sentido, atolondrado.
Poema, mil poemas! para deshilachar; para buscar en el nudo un apice de oscuridad.
Hace tiempo que estoy descubierto, desnudo de artificios para que tu me elijas. Y esque no se, no se que tanto miras.
Hace mucho espero por ti, armonia inocente de dulzura y olvido. Espanto las luciernagas que inundan el lugar de tu sombra esperando que sin querer, o mal intencionada, resbales en la plazoleta, caigas en el divan y un vestigio mediocre de tu figura espante, sin querer o mal intencionada, el enjambre rosado de luciernas que llena su lugar. Atolondrado el espacio en que no estas.
Afuera
Toda la noche te busque, principiante,
en el andar de la gente, en sus pupilas.
Vi, sin querer, que todo el hedor
que tu sombra había dejado
se esparcía como agua en el jardín.
¡Sorpresa! en la fuente, afuera,
se dibujaba chiquitito tu muslo entre
los aguacates.
Afuera llueve, no es casualidad.
El cielo peca de quebranto
y sus lagrimas de justicieras;
el aguacate de ostentoso
y el jardín de cómplice.
afuera llueve, y no es casualidad
que yo, por el cristal, ruin amigo de lo ajeno,
te mire desnuda pasear entre
mis penas.
Lo que yo quisiera
Por sentirte cerca
Perdí lo minutos más sagrados,
Horas que ya no te tendré,
Meses que con melancolía
Te esperaré.
Y cuando despierte
Olvidaré que quería pensarte de vez en cuando,
Olvidaré que algún día quise tenerte cerca,
Olvidaré todo esto que alguna vez quise decirte,
No sabré si alguna vez lo sentí
Ni lo que es. ¡Ay muerte fugaz!
Cuando despierte
Volveré a dormir y,
Lo prometo,
Tu ya no estarás.
Eres
Como un río: tú quien esparce mi esencia
Entre llovizna y cal.
La bondad de esta vida, eres claridad.
Silencio de azul estruendo, tugurio austral de mi pesar.
Eres la inspiración, la tinta
De mis desbordes
De mis muertes
De mis desquicios,
Mi alegría.
Eres la esquizofrenia
Del olvido.
La encarnación de lo eterno.
Tan hermosa, tan perfecta
Eres silencio y vida.
Te recuerdo
A veces todo es distinto,
A veces todo es igual…
Y, y a veces todo es nuevo,
Después vuelve a ser igual.
Te quiero pero olvide quien eres,
Te quiero pero olvide lo que pensabas.
Somos tan distintos
Tan iguales, tan raro.
Será que todo vuelve a ser igual
¿O si quizás todo se vuelve nuevo?
Has vuelto. No sé quien soy,
No sé quien soy ni que tengo… ¿algo?
Es que olvidar lo que fuimos yo pretendo
Olvidarme con rencor de todo tu pelo.
Recuerdo pocas cosas de nosotros:
Recuerdo besos, recuerdo caricias,
Cartas y mensajes;
Recuerdo nuestros cuerpos juntos,
Lejos, el erotismo acostumbrado,
Recuerdo que nos amábamos.
Te recuerdo de vez en cuando. Muy a menudo.
Recuerdo que te fuiste,
¡Lo que perdimos!
Todo lo que quizás nunca tuvimos,
Lo que mis soledades han inventado
A causa de tu miserable ausencia:
Mi miseria y desquicio.
Te recuerdo de vez en cuando,
A donde y ¿qué fue? ¿Por qué te marchaste?
A veces recuerdo en silencio
Lo mucho que te quise.
¿Cuántas veces dije que te quiero?
No lo sé, ya no recuerdo.
No olvides que te quiero…
Te quise…
Te recuerdo casi constante,
Te escribo cada vez que puedo
Es lo que me queda, lo que ahora va…
No me olvides en la noche.
Yo te recuerdo casi siempre…
He descubierto… junto a tu ausencia…
En el tempestal abrojo de la noche,
En ese abrojo desolado que brota cada noche
Yo siempre te querré, siempre te querré
Aunque ya no te recuerdo.
De la soledad
De ojos limpios, labios, rosas.
Poco sueña, poco logra.
Su olor resentido
Absorbe cada lustre que mis manos dejan,
Y en fin, sus manos me sepultan, me asesinan.
¿Que te diré soledad?
¿Hasta donde hay algo que decir?
De la soledad me he de olvidar, si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve
Soledad mía y solo mía,
Te he amado muy suicida.
Con tinta, con llanto, con martirio y heridas.
Y te vas
¿Después de todo me vas a dejar?
Maldita si me dejas
-(por favor no te vayas).
Ay de mi, ay de mis versos.
Limpiaré mi alma;
Envolveré todo aquello que te dije,
Quemare tus recuerdos;
Que se los lleve el viento,
Que se los lleve el viento.
(Capricho altanero
Que tienen el viento y el fuego
Que te besen oh infeliz
Verduga de mi estrofa)
De la soledad me he de olvidar si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve.
Ven, siéntate a mi lado,
Ya no llores soledad austera
Todavía, un poco mas, un poco mas
¡Te amo!
De la soledad me he de olvidar, si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve.
Soledad (I)
Tengo por soledad,
La compañera que tu ausencia deja
Cada vez que te vas.
Tengo por soledad,
El silencio, los minutos, las horas
Que tu no estas.
Tengo por soledad
El cielo y el infierno y el mar y la tierra
Tengo por soledad tus pies y tu cintura,
Mis manos y mis muslos.
Soledad, te tengo por tu ausencia,
Te tengo por silencios; por minutos y horas
Por lágrimas. Por olvido.
Soledad la que tengo
De vez en cuando
Si tu ausencia esta desnuda.
Y si mis manos te cotejan
Con silencio, lujuria.
Soledad hermosa y gentil soledad
Que camina entre ideas,
Que de penas se cree dueña.
Soledad, amante perpetua,
De sangre y ausencia.
Soledad gentil y hermosa soledad,
Algo en mi se muere,
Algo en mi se va, se va.
El viento me grita,
Los árboles me miran,
Y en mi algo se va, se va.
Soledad, no me beses con tu oscuridad desinhibida,
No me rocen tus besos entristecidos,
Quiero quedarme a mirar, si es que acaso hay algo que mirar.
Quiero quedarme a amar, si es que acaso hay algo para amar.




