A ver siniestro corazón
Con tus manos y rigor,
Fríos tímpanos de sol
Comiéndose mi ser hasta el cansancio;
¿Alguna vez te dije,
neblina de alquimia,
un torbellino de embrujos
mezquinos y sin voz?
No te culpo, oh siniestro corazón,
La necesidad nos ha atado.
Todos ¡Todos! Hemos muerto
Henchidos de placer y ensueño,
Igual que los artistas,
Holgazana camaradería.
A ver siniestra soledad
Saliva de lo obtuso.
No sólo quimera, también fuiste
Tugurio.
A ver oh torpe lagrimón
Burla de miel y felpa
Sarna incandescente de fin y demasía.
A ver dolor,
¡Por fin tu luz ilustre!
A ver maldito crujir de dientes,
Dime pues burdo asesino;
A ver dolor, a ver quien eres,
Tócame la frente y dime qué quieres.