Archivar paraDiciembre, 2008

Mi trozo de tierra.

En la mina occidental
Una joya de oro mestizo
Se levanta, resplandece.

Tiene júbilo tribal
Y vida de tambor.

En sus raíces tiene telares,
Tiene alpaca, tiene plumas;
Quetzales, cóndores.

Su cóctel viene de África
Sus terrazas, maizales, mieses y caña.

Mi trozo de tierra, no es feria
Ni tribuna.
Es un reino de indios y mestizos, inmigrantes.

Mi trozo de tierra tiene chullas,
Tango, pasillos y son.

De sol y oro.
Pirámides y calendarios.
Mi tierra es austral, es tropical.
Es la reina, hija del infinito, y del mañana.

No tiene líneas, no tiene raza.
es lujo de pureza y mezcla.

Mi trozo de tierra es cándida,
Es libre, es feliz, es fuerte, soberana.
Es una y tiene nombre:
Latinoamérica mi fuerte, mi castillo,
Y también mi único vicio.

black_11

Canto de estrellas.

Quiero un canto de estrellas
Del cielo austral.
Como lirios, mescal de mi locura.

Quiero agua de la noche
Envuelta en poesía y en silencio.
-el silencio es cómplice de mi desmedro
de mi impaciencia.

Ay, la luna, la noche. Azul.

Quiero canto,
Pájaro nocturno.
El llanto: mi naufragio.

Quiero un canto de estrellas
Azul como la noche,
Como el mar,
Como la noche,
Como el cielo,
Azul como la ausencia.

Quiero un canto de estrellas,
Una caricia de la noche.

Tengo miedo de no ser lluvia.

Estéril como lo lleno.
Lluvia primaveral y
Mal agüero.

Fértil como el vació, ausencia.
Lluvia de otoño
Escrita con tiza, mi tinta: eros.

Tengo miedo de no ser lluvia,
Desconocer el olor del césped,
El sabor de la justicia,
El saber de la ignorancia, una gota.

Estéril como el viento
Lluvia veraniega. Antaño.

Fértil como la brisa, regalona -mentirosa.
Lluvia de invierno.
Mal agüero.

Tengo miedo de no ser lluvia.
Mordacidad represiva
Que baila contigo: un paraguas.

Desconocer la arrogancia de la sombra,
El olvido techado de un hogar, una patria.

Tengo miedo de no ser lluvia,
De olvidarme del amor, de la equidad.
La poesía y el fin -el fin siempre
Tan emocionante.

Estéril como yo, fértil como mis manos
Tengo miedo de no ser lluvia
Y olvidar la generosidad de una treta, abrazos;
O la regalía: mis besos…
Ay, la lluvia.

wallpapersmaniannmru_vol55-026

Mi amante, la tierra.

Hubo un poniente en su cintura.
Llenó el aire con su esencia augusta,
Cómo la extrañaba la luna,
Cómo la extrañará el mar.

Hubo luz en su nariz
Llena, ella, de ensueño;
Picardía precoz que cubrió la lluvia en frió y tristeza,
Cual si el olvido la sujetara
Con su cinto de novicio
Y virgen, pasajero, adolescente.

Ya no había más amor que la luz
Envuelta en celofán con olor a magnolia.

Me había perdido en el astro de su ombligo.
La tierra entera se abría en juego nupcial
Como amante sedienta,
Y yo, infantil, lujurioso,
A su abrazo tendí mis manos, le arrojé mi cuerpo
Y me di al siniestro impacto de su beso.

Fue así que el amor llegó.
Fue como luz al principio,
Después, con tumultuosos brincos,
Ruidosos besos y largas caricias,
Nos hicimos amigos hasta no poder vivir más sin el otro.

Ay mi tierra, mi delicada amante.
Más que niña, mujer.
Abusada por el sustantivo, el olvido.
Rescatada al infinito, por el fin, su verbo.
Todo acorde a un beso, a su figura
Que es pesadilla y milagro en uno solo.

Y nos hicimos amigos, amantes.

Yo y la tierra escapando a la memoria
En el predio de nuestro amorío,
Muerte y sombra nos huyeron
Por temor a sentirse hundidos.

black_13

Yo y la tierra huyendo al infinito
Con carne y astilla, frió y sudor.
Huimos con el destino por temor
Del olvido. ¡Ay qué lindo!

Y nos hicimos amigos, amantes… y niños.

De la soledad

De ojos limpios, labios, rosas.
Poco sueña, poco logra.

Su olor resentido
Absorbe cada lustre que mis manos dejan,
Y en fin, sus manos me sepultan, me asesinan.

¿Que te diré soledad?
¿Hasta donde hay algo que decir?

De la soledad me he de olvidar, si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve

Soledad mía y solo mía,
Te he amado muy suicida.
Con tinta, con llanto, con martirio y heridas.
Y te vas
¿Después de todo me vas a dejar?
Maldita si me dejas
-(por favor no te vayas).

Ay de mi, ay de mis versos.

Limpiaré mi alma;
Envolveré todo aquello que te dije,
Quemare tus recuerdos;
Que se los lleve el viento,
Que se los lleve el viento.
(Capricho altanero
Que tienen el viento y el fuego
Que te besen oh infeliz
Verduga de mi estrofa)

De la soledad me he de olvidar si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve.

Ven, siéntate a mi lado,
Ya no llores soledad austera
Todavía, un poco mas, un poco mas
¡Te amo!

De la soledad me he de olvidar, si olvidarme pretende
De la soledad me he de acordar, si ella vuelve, si ella vuelve.


64


 

Taciturno

feeling_of_isolation

Mar de luz.
Timidez apresurada, ligera
Como cruces de algodón
Que brotan
De mis hombros, luz cristal, vida.

Taciturno como espinas,
Que se encubren en tus alas
Calladito, azafrán
Y agua de coco fermentada.

Tibio silencio cebado
En tus labios.
Taciturno como un verso.

Taciturna madrugada
De alquimia en el océano.
Y juega mi merced con el aire
Borracho de polvo
De sal y vapor.

Ojos emburbujados
Avispan el dolor.

Taciturno como un adiós
Oleado en tu labios,
Seco en el firmamento, mi fin.

Lágrimas de tinta
Se escriben con olor chanel
Con olor a ron y tabaco.

Taciturno, como el fin,
Silencioso…
De melancolía atroz
Locuaz invención de tu llanto
Como cruces de felpa
Rasguñándome la espalda,
La vida.

Taciturno como yo, el vino.

Inca

Esta envuelto en cal.
La luna que tiene su nombre
Se pinta escarlata al sonar de su paso,
Y en el espejo de jaspe
Que tiene su ombligo
Pinta jíbaro el cuello del infinito
Enamorado de su rastro, su pista, su jaula.

58

La luna trunca canta
Con rabia animal, como chacal.
Y él se entretiene tejiendo luz solar
Con sus manos grandes, de cóndor;
Su mandíbula de hojalata, de piedra.
Sus ojos de bronce
Miran la noche morirse en su telar
De dios andino.

Y en su vista se prenden hojuelas
De valles y maíz.
Dioses paganos y princesas de canela
Que viajan a cuzco para danzar.

Raza de príncipes.
Mezcal de caña que embrutece toda paz.
Templos de oro, terrazas de arar
Y en fin, un semidiós
Que viste oro y harapos.

Lampiño brilla en sus formas
Verde luz, verde casa.
Con fin y sexo dioniso
Y el mar, el mar está en sus entrañas
Dormido, rubicundo.

Conquistó la eternidad
Con flecha y mito.
Fábula de niños, historia de iberia.
Dios del maíz y el bronce,
Indio de mi monte.

Ojos negros

All rights from this image belongs to Neil Duerden

All rights from this image belongs to Neil Duerden

No me escondas la voluntad de tus ojos

Ojos negros que paseas
Ojos negros los que escondes,
Quizás en otros,
Quisiera yo que en nadie.

Quisiera yo que me mirases
Con piedad y lejanía,
Con tus ojos negros
De raza divina;
Que los pasees en mi rostro verde
Y se coman con rabia
Mi cuerpo de flor
O al menos mi osadía.

Regálame de tus ojos gentiles besos
Pasajeros juglares,
Guiños de tu amor breve y lisonjero
Besos y guiños que
Deshuesen la cordura,
Que mutilen mi amargura.

Regálame de tus ojos solo un trueno
Que calcine mi ansia
De vivir desterrado en tu cintura,
En la brisa de tu cuello…
Tú, mi luna.

Ojos negros escondidos
Por un segundo, algunas horas.

Ojos negros los que escondes
En la selva de amazonas
Con recelo virgen de secreto
Por amor, por mezquina,
Igual que cuando llegaste,
Fue igual cuando te fuiste.